BID PERCIBE PUNTO DE INFLEXIÓN EN REMESAS A AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

15 de mayo del 2010 | por Rodolfo Serralde Solórzano

∙ Moreno: flujos de dinero enviado por emgirados podrían registrar crecimiento de un dígito este año.

Las remesas a América Latina y el Caribe muestran señales de estabilización y podrían registrar un leve crecimiento este año, tras la abrupta caída causada por la crisis económica global, dijo hoy el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Alberto Moreno.

Al inaugurar el foro RemesAméricas – Remesas para el futuro, que se llevó a cabo en la capital mexicana del 6 al 7 de mayo, Moreno enumeró datos que apuntan a un cambio en la tendencia decreciente en los envíos de dinero de los emigrados de la región.
Además de los repuntes en los volúmenes de remesas observados de mes a mes en distintos países, Moreno destacó que hay indicios de una mejoría en las tasas de empleo de trabajadores de origen latinoamericano en los Estados Unidos, una de las principales fuentes de giros de dinero a esta región.

“Estos signos de estabilización hacia la región sugieren que se ha llegado a un punto de inflexión en las tendencias de los flujos, a partir de lo cual se puede anticipar un período de crecimiento de un dígito para el 2010”, agregó.

En el 2009 América Latina y el Caribe recibieron remesas por unos US$58.800 millones, 15 por ciento menos que en el 2008, marcando el primer año calendario en que se registró una caída desde que el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del BID comenzó a analizar estas transferencias de dinero en el año 2000.

En sus palabras de bienvenida a los participantes del foro, el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, elogió el trabajo pionero del FOMIN en el estudio de las remesas, señalando que contribuye a la creación de mejores políticas para desatar el potencial de desarrollo de estos flujos de dinero.

En cuanto a las tendencias recientes de las remesas, Carstens dijo que si bien se ha visto una incipiente recuperación en el monto y el número de las remesas a países como México, “las cifras siguen lejos de alcanzar las cotas registradas antes del estallido de la crisis”.
A su vez, la crisis financiera en Grecia y los problemas económicos en otros países y regiones indican que persisten vulnerabilidades. “Aún no es un hecho garantizado que habrá una recuperación vigorosa del dinamismo económico en el mundo, y específicamente en los Estados Unidos, que es el lugar de origen de una inmensa mayoría de las remesas a este continente”, agregó Carstens.

Carstens comentó que los bancos centrales de la región tienen grandes responsabilidades para asegurar que el fruto del trabajo de los emigrados no se pierda por causa de la inflación o la inestabilidad económica. Asimismo llamó a intensificar los esfuerzos por abaratar los costos de las remesas. “En este sentido hay que encontrar el justo medio en materia de regulación y supervisión para que las transacciones sean cada día más baratas y, a la vez, cada día más seguras”, agregó.

RemesAméricas

La conferencia, que congregó a autoridades reguladoras, ejecutivos de instituciones financieras y empresas de transferencias de dinero, y representantes de organizaciones internacionales interesadas en las migraciones, fue organizada por el FOMIN, un fondo autónomo administrado por el BID.

Los participantes de RemesAméricas, primer evento de su tipo en esta región, tuvieron la oportunidad de discutir el futuro de estos flujos de dinero, que en el orden global ascienden a más de US$300.000 millones anuales.

Además, la conferencia contó con paneles dedicados a temas como la relación entre las remesas y la bancarización, el apalancamiento de las transferencias para estimular emprendimientos productivos, el aprovechamiento de las remesas como llave de acceso a vivienda, seguros, educación y salud, y la aplicación de nuevas tecnologías para abaratar los costos de los envíos de dinero.

Originalmente, el FOMIN comenzó a analizar las remesas para medir su volumen y su impacto en América Latina y el Caribe. Sus estudios y sus esfuerzos por promover la competencia en el mercado de servicios de transferencias de dinero han contribuido a una fuerte reducción de los costos de enviar giros monetarios a América Latina y el Caribe.

Cuando el FOMIN empezó a trabajar en las remesas, el costo promedio para transferir US$200 era de alrededor de 20 por ciento. En la actualidad el costo promedio es de 5,6 por ciento. Esto representa un ahorro anual de unos US$6.000 millones para los emigrados y sus familias.

Además de sus estudios y encuestas sobre remesas, el FOMIN ha destinado más de US$75 millones a más de 40 proyectos relacionados con estos flujos de dinero, principalmente para alentar a microfinancieras, cooperativas de crédito y bancos comerciales a utilizar las remesas para bancarizar a familias que reciben giros y darles acceso a servicios financieros formales.

El programa de remesas del FOMIN ha sido objeto de un estudio sobre su impacto que reúne las lecciones aprendidas en 10 años de trabajo en este campo.

Etiquetas: , , , ,




Comments are closed.