INNOVADOR Y EL MÁS CIBERSEGURO DEL MUNDO, ASÍ ES ISRAEL

SEGURIDAD, ISRAEL

12 de febrero del 2021 | por Guillermo Gurvich

En poco más de 72 años de vida independiente, con un clima desfavorable y a pesar de la escasez de recursos naturales, Israel ha logrado convertirse en un auténtico milagro; de hecho, hoy en día destaca como una de las diez naciones más poderosas e innovadoras del planeta, aparte de ser considero un referente global en materia de ciberseguridad e innovación digital.

 

SEGURIDAD, ISRAEL

Guillermo Gurvich

A finales de noviembre del 2016, el Center for Mindfulness de la Universidad de Massachusetts hizo público el video titulado “Lo que podemos aprender de la langosta sobre el estrés” (*), en el que el rabino Abraham Twerski explica cómo es que estos crustáceos convierten las adversidades en oportunidades para crecer.

El psiquiatra estadounidense es autor de más de 60 libros sobre el judaísmo y el comportamiento ético, aunque la mayoría de sus obras se relaciona con la superación personal, y es justo en este último aspecto donde centra su interesante postura de que, a diferencia de las langostas de mar, las personas que se aferran a mantener el status quo están sentenciadas a no desarrollarse.

En un sentido estrictamente científico, el crecimiento de las langostas es un proceso biológico inherente y no una cuestión de estímulo o estrés, pero tarde o temprano deben salir de su pequeño y rígido caparazón para esconderse bajo las rocas del lecho marino en tanto crean un nuevo exoesqueleto, lo cual es un proceso que se repite aproximadamente cinco veces al año durante su primera media década de vida y después se replica una vez por año.

Para crecer, la langosta necesita afrontar retos y tener confianza en sí misma, aun sabiendo que en la fase de transición estará sola y preparándose hacia su nuevo ciclo; para ello, debe dejar la aparente situación de seguridad en la que se encuentra y pasar a otra etapa más robusta.

El mensaje central de Twerski es que, en los ámbitos empresarial, de negocios y hasta de la vida personal, llega un momento en el que nuestros “caparazones” pueden resultarnos incómodos e insuficientes.

La pandemia que todos estamos sufriendo en la actualidad es como una de esas tantas amenazas a las que se enfrentan las langostas en su afán de desarrollarse, pero nosotros –como personas- no podemos estancarnos en nuestra zona de confort y suponer que las adversidades del entorno son solo malos augurios. En resumen, asegura el especialista, “se necesita mucho coraje para crecer… y eso lo tiene la langosta”.

 Predicar con el ejemplo

A mediados del 2008, Sergey Brin (Serguéi Mijáilovich Brin), el informático que fundó Google junto con Larry Page, reconoció la increíble capacidad que tienen los israelíes para lograr grandes cosas con tan pocos recursos y en tan poco tiempo, improvisando siempre sobre la marcha, lo cual es “un valor que no se puede ignorar” (**) y que ha sido una constante desde la declaración de independencia del Estado de Israel en 1948.

Esta nación destaca actualmente en la industria de los medicamentos genéricos, la ingeniería plástica, la talla del diamante, el turismo y en los sectores de alta tecnología, los que representan aproximadamente el 40% de su PIB, además de presumir un importante ingreso per cápita, una baja tasa inflacionaria, un mínimo nivel de desempleo y poseer una de las monedas más estables del mundo.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Israel es uno de los cinco países con mejor educación. Por si fuera poco, la Web US News and World Report lo denominó como la octava nación más poderosa del planeta, mientras que hace un par de años Bloomberg News le confirió el décimo puesto en materia de innovación a nivel global.

¿Pero qué ha necesitado Israel para convertirse hoy en día en una de las naciones de mayor crecimiento del mundo? Aparte del coraje al que se refiere el rabino Twerski, el empresario Sergey Brim afirma que “se necesita de una mentalidad ganadora y de supervivencia”, lo cual tiene más valor si se toma en cuenta que estamos hablando de un país muy pequeño, con un clima poco privilegiado, donde escasean los recursos naturales y que apenas suma 72 años de vida independiente.

De alguna manera la pobreza de recursos (como el agua, petróleo y tierras fértiles) orilló a Israel a invertir en áreas diversas, incluyendo el desarrollo de novedosos sistemas de riego con bajo consumo de agua, la ingeniería genética aplicada a los cultivos y la búsqueda de fuentes de energía alternativa, pero en el terreno de la seguridad informática, en particular, debe reconocerse los esfuerzos de las autoridades israelíes por promover un ecosistema mediante la colaboración entre el gobierno, el ejército, las universidades, las instancias financieras y la iniciativa privada.

Es un hecho que ese país ha invertido en el enriquecimiento del material humano, aparte de otorgar importantes estímulos para la formación de nuevas empresas y fomentar su libre interconexión productiva con la economía global, apostándole al desarrollo de novedosos centros de investigación, así como a la innovación dentro de las universidades y las fuerzas armadas.

“Lo que están haciendo tecnologías como el big data, la inteligencia artificial y la conectividad es permitir que los países pequeños se conviertan en grandes”, expresó Benjamin Netanyahu, el Primer Ministro israelí, durante la Conferencia CyberTech realizada en Tel Aviv el 25 de marzo de 2019; además, destacó la importancia de la ciberseguridad y habló de cómo su país está tratando de asumir un papel de liderazgo en la industria.

Cabe mencionar que, a partir del 2010, el Estado israelí comenzó a establecer las bases de lo que hoy es el Plan Nacional de Ciberseguridad, no para protegerse de los ataques informáticos sino con el propósito –en gran parte- de fomentar el desarrollo de un ecosistema de talento y capacidades, considerando desde los niveles de educación básica hasta llegar a carreras universitarias centradas íntegramente a esta materia.

Gurús de la ciberseguridad

La investigación y el desarrollo de tecnologías disruptivas son el motor que ha hecho que hoy Israel sea potencia mundial en inteligencia artificial, machine learning y en seguridad informática particularmente.

De todos es sabido que muchas de las compañías más emblemáticas de ciberseguridad son israelíes; de hecho, las más importantes firmas globales de este sector utilizan como campo de entrenamiento a la Unidad 8,200, perteneciente a la Inteligencia de las Fuerzas Armadas de Israel. Asimismo, esta nación cuenta con uno de los Computer Security Incident Response Team (CSIRT) más poderosos del mundo y sirve como ejemplo para muchos otros países.

En Israel existen más de 800 empresas cuyas soluciones de ciberseguridad se crearon originalmente para fines militares y posteriormente fueron adaptadas al mundo civil para la protección de redes, la encriptación de datos y de información, el monitoreo de contenido y la emisión de alertas de actividades sospechosas.

Allí también se realizan diagnósticos sobre la realidad cibernética en el mundo; es más, Israel ha asumido el papel de asesor para otras naciones, compartiendo sus conocimientos y desarrollando soluciones aplicables para caso específicos en los cinco continentes.

 

Acerca del autor: Guillermo Gurvich  es fundador y Gerente de Innovación en Oznet Cybersecurity; se especializa en white hat hacking y en seguridad aplicativa (guillermo.gurvich@oznet.cl).

 

 

(*) Video de Abraham Twerski: https://www.youtube.com/watch?v=VEXIF2hNmv8&feature=youtu.be

(**) Video de Sergey Brin: https://www.youtube.com/watch?v=zIx5F0vbjB4

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