AL NO MAXIMIZAR LOS VALORES DE SUS DESINVERSIONES, LOS VENDEDORES PIERDEN OPORTUNIDADES, DICE KPMG INTERNATIONAL

17 de abril del 2007 | por Andrea Ramírez Riestra

Pese a encontrarse en mejores condiciones que en años anteriores, muchos vendedores consideran que no están aprovechando en todo lo posible lo que indudablemente es un mercado de vendedores, dejando así de obtener el máximo valor del proceso de venta.

Investigaciones de KPMG International referentes al estado del mercado global de escisión muestran que casi el 50% de los vendedores corporativos encuestados opinó que no habían obtenido el máximo valor de su más reciente venta; una opinión compartida por un cuarto de las empresas de capital privado.

En la encuesta se entrevistaron a más de 400 individuos responsables de tomar decisiones relativas a fusiones y adquisiciones de compañías medianas y grandes de toda Europa, Norteamérica y Asia.

Al comentar sobre los hallazgos, Todd McClurkan, Socio de Servicios Transaccionales de KPMG en México, declaró: “Las condiciones presentes no podrían ser mucho más favorables para alguien que busque vender una empresa. La actividad de fusiones y adquisiciones es alta en la agenda tanto para los fondos de capital privado como para los compradores comerciales, y parece muy probable que así permanecerá por algún tiempo, impulsados por mayor liquidez y la gran disponibilidad de deuda con términos baratos. Los vendedores se encuentran en una posición favorable de control por ahora y necesitan aprovechar esta oportunidad para obtener el máximo valor de sus desinversiones”.

“En una tónica más positiva, desde que realizamos esta encuesta en 2004, los vendedores corporativos en verdad han mejorado su juego – y hay claros indicios de que están aprendiendo de sus contrapartes de capital privado. Por ejemplo, las corporaciones están poniendo un enfoque considerablemente mayor en la planeación y preparación, aspectos del proceso de venta en los cuales las empresas de capital privado típicamente han sido fuertes. Todas las transacciones exitosas consisten en comprender debidamente el negocio y prepararse para la venta”.

El informe pone de manifiesto que muchos vendedores están experimentando una amplia gama de cuestiones posteriores a la realización de la transacción que normalmente redundan en fugas de valor. De hecho, más de dos tercios de las corporaciones y de las empresas de capital privado admitió haber experimentado aspectos inesperados posteriores a la consumación de las transacciones. Algunos de los aspectos más frecuentes consistieron en reclamaciones relativas a garantías o indemnizaciones, cuestiones contables y controversias de la consumación de la transacción que no se habían previsto. Curiosamente, se trata de las mismas cuestiones que se presentaron con mayor insistencia en la anterior encuesta de KPMG International realizada hace tres años, lo cual sugiere que si bien pudieran haberse afinado los procesos de los vendedores, éstos aún están teniendo que hacer frente a muchos de los mismos problemas.

Los vendedores también batallan durante el proceso de desinversión para mantener el control de los tiempos programados. Comúnmente prefieren un tiempo que sea breve, porque un proceso demasiado prolongado puede distraer la concentración en el negocio que se está vendiendo y su gestión, lo cual conlleva a un desempeño deficiente y a fugas de valor. Sin embargo, la programación de tiempos muy ambiciosos también puede limitar la oportunidad de llevar a cabo la planeación y preparación requeridas en la que muchos vendedores comprenden ahora que es necesario invertir. Los vendedores deben reconocer que las escisiones pueden tomar un tiempo considerable y, por tanto, necesitan ser realistas al programar sus tiempos para la desinversión.

McClurkan reveló: “Uno de los hallazgos más sorprendentes revelados por esta encuesta es que más de dos tercios de las corporaciones y empresas de capital privado manifestó que es poco probable que cambien su enfoque hacia las desinversiones en los próximos cinco años. A pesar de ello, las firmas de KPMG están viendo que muchos vendedores sí están modificando su enfoque y respondiendo al creciente número y sofisticación de los compradores. Por ejemplo, ahora se reconoce ampliamente que el proceso de desinversión a menudo se debe estructurar a modo de tomar en cuenta las necesidades de los múltiples compradores comerciales y compradores financieros tanto nacionales como internacionales”.

“Nuestra encuesta pone de manifiesto que los vendedores consideran que han tenido un verdadero progreso durante el último par de años, pero también identifica áreas en que es posible mejorar tanto para las corporaciones como para las empresas de capital privado. Consideramos que el proceso de enajenaciones continuará tornándose más profesional, pero hasta que las corporaciones pongan tanto énfasis estratégico en la venta como lo hacen en la compra, podrán sólo esperar ir a la zaga de las empresas de capital privado en cuanto a maximizar el valor de sus desinversiones” , finalizó.




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